7.
Hijos del progreso
Hay que ver lo que ha progresado este país desde que uno, que no es tan viejo, tiene memoria de él. En apenas una generación los chavales han pasado de las canicas o el truquemé a la videoconsola, del pan untado en nata al Phoskitos, del UHF a la TDT, de la centralita al móvil, de la enciclopedia Álvarez a Internet, del transistor al iPod, del guateque al botellón, del cubata al éxtasis, de quedar al tuenti, de los vahos al ventolín.