2.
La fotografía en color nació de una patata
Según Proust, el pasado no solamente no es efímero, sino que no se mueve de su sitio. El sumo sacerdote de la novela francesa necesitó siete volúmenes de texto para recobrar el tiempo perdido. Sus coetáneos, los hermanos Louis y Auguste Lumière, también sufrieron la obsesión de atrapar el instante para congelar el pasado, pero adhiriéndose a la versión de Daguerre, inventor de la fotografía.