Si bien parecía que los continuos problemas que ha venido encadenando Sony en las últimas semanas podrían estar llegando a su fin y sen vislumbraba el final del túnel, parece que a la compañía japonesa le sigue acechando la mala suerte. En esta ocasión el problema viene directamente originado por su última actualización del 'firmware' que podría causar sobrecalentamiento en la consola.