3.
Venta telefónica de telefonía
Ocurrió un sábado. Eran las once menos cuarto de la noche. Suena el teléfono. Acudo presto, descuelgo y silencio. A los tres segundos se dispara una cinta y una voz femenina, con acento iberoamericano, me habla con ese toque que solo tienen las grabaciones que pretenden no parecerlo.