
Lo mejor:
- La historia es entretenida, gracias a la relación entre Rick y la máscara del terror.
- La inclusión de los tres primeros juegos originales y los extras aportan bastante rejugabilidad.
Lo peor:
- La cámara obstaculiza mucho la acción y hace que tengamos que cambiarla constantemente con el mando.
- Los tiempos de cargas son excesivamente largos.
'Splatterhouse' nos pone en la piel de Rick; un joven que tras evadir la muerte haciendo un pacto con una máscara misteriosa, y convertirse en un amasijo de músculos, tiene que salvar a su novia Jen de un malvado científico. Comienza así un descenso a los infiernos en una mansión llena de monstruos y criaturas diabólicas.
'Splatterhouse' es un hack and slash que intenta conservar su identidad original a través de fórmulas como las de 'God of War' o 'Devil May Cry'. El resultado final es un torpe juego de acción donde prevalece más aporrear botones que nuestra habilidad.
Parte de esta identidad reside en la estética y la temática gore. Posiblemente estemos hablando de uno de los juegos con más brutos de esta generación. Aunque al principio es bastante llamativo según avanzando vamos notando como este recurso pierde fuerza. Al final acaba siendo cansino y repetitivo en parte por el propio desarrollo del juego.
Entre los enemigos con los que tenemos que luchar posiblemente la cámara sea el más molesto. En la mayoría de las ocasiones no se coloca donde debería y tenemos que ajustarla manualmente para ver bien qué hay a nuestro alrededor.
Rick cuenta con un buen número de habilidades disponibles. Algunas de ellas realmente efectivas y otras parecen estar más de relleno. Quizá lo más destacable es el elenco de armas que va desde palos a motosierras pasando por escopetas o nuestras propias extremidades.
Los splatterkill son una buena muestra de lo gore y brutal que puede ser el juego. Estos movimientos nos permiten rematar a los enemigos haciendo una pequeña combinación de botones desmembrándolos o partiéndolos en pedazos.
La sangre lo mueve todo en 'Splatterhouse'. Tanto es así que es también la moneda de cambio que utiliza Rick para adquirir nuevos movimientos. Habilidades que aportan bastante versatilidad al desarrollo de la acción.
Con la energía necro que obtenemos al derrotar enemigos podemos utilizar el modo Berseker. Una transformación que convierte a Rick en una bestia capaz de partir en dos a casi cualquier enemigo.
MODOS DE JUEGO
Las peripecias de Rick y el rescate de Jen se hilan en un modo historia compuesto por 11 fases que tienen lugar en la mansión de West y en dimensiones paralelas. El diseño de los niveles es variado y además con un diseño bastante acertado. Sin embargo el desarrollo de estos tiende a ser algo lineal y repetitivo.
Como homenaje a la trilogía original algunas partes del modo historia transcurren en scroll horizontal como si fuera un beat 'em up. Una idea bastante buena que podía haber dado más de sí y que no aporta mucho al desarrollo del juego.







