
Los dos catalanes estuvieron en un campamento con otros compañeros de varias partes del mundo, desde donde retransmitieron vía satélite con éxito el eclipse. Las imágenes llegaban cada cinco minutos aproximadamente y sólo se registraron problemas en la fase final, cuando aparecieron algunas nubes que dificultaban la transmisión.
Ribes destacó la importancia de esta experiencia, ya que este eclipse no se podía observar desde España y era necesario viajar como mínimo hasta el norte de Europa para poder captar parte del proceso.
El eclipse de sol se pudo ver en una zona que atravesó la mitad del planeta, iniciando la luna su sombra sobre las 9.21 horas (tiempo universal) y dirigiéndose hacia Canadá. Posteriormente, pasó cerca del Polo Norte y llegó hasta las regiones árticas, Rusia central y Mongolia, para finalizar en el centro de China sobre las 13.21 horas, según horario peninsular.
Durante ese período, los dos astrónomos hablaron vía telefónica y por Internet con el
departamento de Astronomía de la UB, a quien les transmitieron su sensación de "mucha emoción" y a la vez de tensión. Ribes, que ha acudido a expediciones similares, señaló que dispones de muy pocos minutos para observar el fenómeno, que te produce una "sensación especial" al observar que sólo tu estás en la sombra.
Destacó también que los dos astrónomos --Massana ya había observado otros cinco eclipses totales de sol-- también tuvieron que sortear varios problemas para llegar hasta el campamento, ya que hace dos semanas que partieron de Catalunya para llegar a una zona que "en condiciones normales nadie visitaría".





