
El organismo internacional congrega hoy en Washington a activistas, académicos y periodistas en la conferencia "Voces y Visiones Árabes", que analiza las oportunidades y desafíos de la nueva era que ha comenzado en la región.
"Estos eventos son de proporciones épicas", dijo el presidente del BM Robert Zoellick, quien recordó que la falta de oportunidades económicas y la ausencia de representación política que provocaron las protestas no desaparecerán con los cambios de gobierno.
"Muchos de los motivos de fondo y los desencadenantes de estos acontecimientos sin precedentes tienen naturaleza económica y social aunque hayan adoptado forma política", destacó el responsable del BM.
Se refirió, en ese sentido, a la falta de acceso a buenos puestos de trabajo y a la ausencia de buen gobierno e instituciones políticas "transparentes, responsables, accesibles", así como "canales institucionales creíbles en los que los ciudadanos puedan hacer oír sus voces".
Fue esa falta de oportunidades, la que según Rami Khouri, profesor de la Universidad Americana en Beirut, llevó al vendedor ambulante Mohamed Buazizi a quemarse a lo bonzo en Túnez para expresar "la rabia y la deshumanización" compartida por tantos en la región.
Redes sociales como Facebook y Twitter jugaron y juegan un papel crucial en la canalización del desencanto, según insistieron hoy los asistentes al evento del BM, que hicieron hincapié también en la importancia de los teléfonos móviles como herramienta de movilización y organización.
El profesor de estudios árabes de la Universidad de Georgetown, Samer Shahata, mencionó a Efe el caso de Libia, donde ciudadanos de a pie mostraron al mundo "las atrocidades" del régimen de Muamar el Gadafi gracias a imágenes grabadas con su teléfonos móviles.
Al igual que el resto de los asistentes al acto, Shahata subrayó la importancia de las redes sociales en la transformación en marcha, aunque insistió en que no se debe exagerar su papel.
"Cuando, por ejemplo, internet estuvo bloqueado en Egipto durante varios días las manifestaciones no se detuvieron", explicó, para añadir que "sería falso decir que las redes sociales son las responsables de lo ocurrido".
"Los motivos fueron políticos, económicos y se usaron las redes sociales para establecer conexiones y diseminar información", subrayó.
Los expertos creen que las redes sociales pueden jugar un papel constructivo en la dinámica de cambio en la región.
"Las redes sociales fueron la primera avenida para el activismo, en gran parte porque las instituciones eran tan represivas", dijo a Efe Adel Iskandar, otro experto en el mundo árabe de la Universidad de Georgetown.
"Ahora que las revoluciones han sido bastante exitosas las redes sociales se están adaptando de forma que la gente encuentre formas constructivas para participar", dijo y mencionó como caso específico el que los ciudadanos se estén organizando para proteger sus comunidades, limpiar las calles y otras actividades.
Sacó a colación el que en Egipto se han creado grupos de Google con más de 50.000 ideas, todas ellas de jóvenes, para el nuevo sistema que se está creando.
Mona El Tahawy, columnista y experta en temas árabes y musulmanes, insistió en que la revolución en Oriente Medio y los países norteafricanos supuso un matrimonio perfecto entre el activismo callejero y el activismo virtual.
Ahora, según El Tahawy, ha llegado el momento de que el activismo vuelva a la calle y se dirija a gente que puede no estar en Facebook.
Para Nisreen Haj Ahmad, directora del Centro de Investigación para Oriente Medio de la Universidad de Columbia en Amman, lo crucial es que "los que se han despertado no vuelvan a quedarse dormidos" y que este movimiento mantenga su carácter popular.







