
Tras celebrar su edición número trece en la ciudad, Campus Party partirá a México después del verano, donde tiene previsto trasladar esta fiesta digital a la capital de la nación.
El lago de la Ciudad de las Artes y las Ciencias valenciana, sustituido ahora por una carpa de 12.000 metros cuadrados que ha servido de hogar a los 'campuseros' durante los últimos siete días, se volverá a llenar de agua a la espera de la próxima edición de uno de los encuentro de aficionados y profesionales de la informática más decanos del país.
RETOS Y COLABORACIÓN
A través de CPLabs, el puente entre el presente tecnológico (las compañías) y el futuro (los campuseros), empresas como Panda Security, BBVA, RTVE.es, El Mundo.es, BWin o Nokia han lanzado retos a los asistentes destinados a demostrar su talento y, de paso, ganar un puesto de trabajo.
El espíritu de cooperación ha brillado este año en la Campus con la realización de una decena de proyectos desarrollados entre varios campuseros.
Tal es el caso del récord mundial batido en el área de Modding. Campus Party ha conseguido tener este año la CPU más potente del mundo, gracias al trabajo conjunto de expertos en refrigeración extrema con nitrógeno líquido.
Otro ejemplo ha sido CP 01, un robot colaborativo que se está construyendo con la ayuda de participantes de Brasil, Colombia y España. En Valencia se han empleado más de 150 horas de trabajo y se han implicado cerca de 30 campuseros de áreas como programación, modding o diseño, para que pronto sea presentado en sociedad.
'África 10' ha sido uno más de los proyectos realizados entre todos los campuseros. Esta serie online rodada íntegramente durante Campus Party cuenta la historia de tres de sus participantes, y ha sido estrenada en primicia la última noche del encuentro.
LO MÁS DEMANDADO, EL AIRE
La edición número trece de la Campus ha dejado un sabor agridulce entre sus participantes. Talleres, conferencias y presentaciones se han visto afectadas por problemas técnicos que han deslucido las mismas, y el aire ha sido la petición más demandada por los campuseros que, durante el día, se han visto sofocados por el calor, ante un aire acondicionado insuficiente.
El cambio de espacio de la Feria de Congresos a la Ciudad de las Artes y las Ciencias ha dejado insatisfechos a muchos asistentes, que han manifestado sus quejas sobre la escasez de lavabos y la mala calidad del catering servido, en el 'chat' interno en el que están registrados cerca de dos mil campuseros.
Aunque estos inconvenientes no han quitado a la alegría a los casi 6.000 participantes que, entre taller y taller, han aprovechado para jugar a las cartas, practicar su entonación en el 'Singstar' o trabajar en los proyectos que presentarán en la próxima edición de este "amplificador de tendencias", que mañana cierra sus puertas en Valencia.







