
En concreto, 7.153 quejas estaban relacionadas con la telefonía, motivadas en su mayoría por facturaciones incorrectas, así como por problemas en las portabilidades y recepción de 'sms' no solicitados, 1.918 con las eléctricas por no comprensión de las facturas, así como por las lecturas 'estimadas', y 1.573 con las empresas de gas y derivados, centradas en su mayoría en la aplicación de las tarifas en las facturas.
"Las reclamaciones no son sino un reflejo fiel de la negativa coyuntura económica de nuestro país que hace que la precaria situación en la que se encuentran miles de consumidores les empuje a dejar de callarse ante las diversas situaciones de conflicto a las que se enfrentan defendiendo así sus intereses económicos y mirando por su bolsillo de una manera muy especial", afirmó la presidenta de FUCI, Agustina Laguna.







