
Con estas ayudas se prevé priorizar la renovación de las bases de la competitividad, el incremento del potencial de crecimiento y de productividad y el refuerzo de la cohesión social de a través de la investigación, la innovación y la valorización del capital humano, según informó la Comisión Europea en un comunicado.
En base a esta estrategia se espera como resultado un mayor gasto destinado a I+D (del 1,36% en 2006 al 3% en 2013), un incremento en el gasto medio por empresa en protección del medio ambiente de 609 euros a 1.150 en el mismo periodo y, en lo que se refiere al PIB, un aumento de la tasa de crecimiento en términos reales del 0,016%.
Entre los objetivos prioritarios del programa figuran el refuerzo de la competitividad de las empresas catalanas mediante la promoción de la investigación y el desarrollo tecnológico (IDT), la innovación empresarial y la difusión de las tecnologías de la información y la comunicación.
La inversión también contribuirá al desarrollo económico sostenible de la región, a la vez que se protege y mejora el entorno, con especial atención a la prevención de los incendios forestales y a la protección de la rica biodiversidad del territorio catalán, en especial en las regiones del Pirineo.
Para hacer frente a los desafíos que suponen el elevado nivel de dependencia energética del exterior y la creciente demanda de servicios de transporte, el programa introducirá la promoción del ahorro energético y la construcción de una estación de ferrocarril intermodal en el aeropuerto de Barcelona, entre otros.





