
China controlará las instalaciones wifi de los establecimientos públicos que las ofrezcan, monitorizando páginas visitadas, contraseñas y números de cuenta para, según el ejecutivo, "descubrir a delincuentes en fuga".
La medida, que se aplica desde finales de junio en algunos distritos de Pekín, "se hará extensiva en los próximos meses a todo el territorio nacional", según fuentes del Buró de Seguridad Pública citadas por el diario "Nuevo Pekín".
Fuentes de U-ren, empresa creadora del software, en declaraciones al diario, aseguraron que las direcciones, horarios de uso y demás datos "se guardarán durante 60 días y luego se borrarán del sistema, por lo que no serán una amenaza para la intimidad de los usuarios".
Esta nueva medida de control se añade a las ya conocidas de monitorización de determinados mensajes de texto y correo electrónico en un país donde la censura en Internet es una realidad y en el que páginas como Facebook, Twitter o Youtube son inaccesibles a no ser que se cuente con una conexión VPN.







