
"Algunas empresas señalaron la gran cantidad de trabajo (...) y falta de preparación", relató una fuente anónima del Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información.
Dicho departamento ha tomado esta decisión sólo un día antes de que la orden iba a hacerse efectiva. China sostiene que el Green Dam ha sido diseñado para bloquear contenido pornográfico y violento, pero los grupos pro Derechos Humanos, el sector informático y algunos países temen que sea un instrumento más para censurar la información política.
Las autoridades niegan que su plan amenace la libertad de expresión y viole la legislación internacional sobre comercio. Además, aseguran que el proyecto fue aprobado siguiendo los procedimientos adecuados. "El Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información solicitará más adelante las opiniones de todas las partes y mejorará el plan", aseguró el Ministerio en un comunicado.
Ayer mismo, la Cámara Europea de Comercio instó a China a reconsiderar su decisión al determinar que "plantea dudas en relación a la seguridad, la privacidad, la fiabilidad del sistema, el libre flujo de la información y la elección del usuario". Asimismo, Estados Unidos señaló en un encuentro de la Organización Mundial del Comercio que la medida china es "draconiana", mientras que la Unión Europea emplazó a Pekín a suspender la aplicación del programa.
Sin embargo, el colectivo más crítico es el de los activistas chinos de Internet, los blogueros y algunos abogados que han amenazado con manifestarse y llevar el plan ante los tribunales.







