
Un equipo de investigadores ha descubierto cómo crear dispositivos electrónicos más pequeños a través de la reducción del tamaño de los condensadores que los forman, sin reducir su capacidad para el almacenaje de datos.
El problema de los condensadores -que se encargan de almacenar la energía del dispositivo- radica principalmente en la llamada "capa muerta".
Esta "capa" hace que la capacidad de almacenaje sea menor a medida que la superficie del condensador se reduce, lo que impide la miniaturización del dispositivo.
Los investigadores han descubierto ahora que la combinación de determinados materiales en esta pieza -tales como el platino o el titanio de bario- puede provocar el efecto contrario y aumentar su capacidad incluso en un dispositivo de un tamaño "sensiblemente menor".
Esta investigación supone un importante avance para el desarrollo futuro de dispositivos electrónicos nanométricos con una capacidad de almacenar datos mucho mayor.







