
Un campo tan amplio que engloba multitud de disciplinas -medicina, electrónica, física, química, matemáticas...- y cuyas aplicaciones beneficiarán a todo el género humano, pues abarcan desde la lucha contra la pobreza hasta la salud o la protección del medio ambiente.
Propuesta por el químico e investigador asturiano Amador Menéndez, la candidatura galardonada está integrada por tres científicos estadounidenses, el ingeniero Robert Langer, y los químicos Tobin Marks y George M. Whitesides; y por dos investigadores japoneses, el ingeniero Shuji Nakamura y el físico Sumio Iijama. El acta del jurado, a la que dio lectura ayer a mediodía su presidente, el cirujano Enrique Moreno, destaca que los científicos galardonados son referentes universales en la Ciencia de Materiales y la Nanotecnología.
Amplio abanico de aplicaciones Entre sus descubrimientos figuran los nanotubos de carbono, con su amplio abanico de aplicaciones; los diodos emisores de luz (LED); diversos biomateriales que permiten, por ejemplo, la liberación inteligente de fármacos en el cuerpo humano; la producción de tejidos y órganos para trasplantes o la fabricación de materiales en la escala del nanómetro, y el desarrollo de nuevos plásticos y materiales reciclables. Estas técnicas en su conjunto resultan, según el acta del jurado, fundamentales para el desarrollo sostenible del planeta y la lucha contra la pobreza, y contribuyen de forma decisiva al ahorro energético y a la utilización de nuevas fuentes de energía. El campo de las nanotecnologías en el que trabajan estos científicos supone una revolución sin precedentes.
.. de trascendental importancia para el futuro de la Humanidad, resalta el documento elaborado por la Fundación Príncipe de Asturias.
El ingeniero Robert S. Langer es catedrático de Ciencias y Tecnologías de la Salud en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y (MIT). Ha dedicado estos últimos años al desarrollo de tejidos para trasplante y al estudio de nuevos sistemas inteligentes de administración de fármacos.
Las investigaciones del químico Tobin J. Marks, una autoridad mundial en procesos catalíticos, se ha centrado desde hace años en el desarrollo de transistores nanométricos de alto rendimiento combinando materiales orgánicos e inorgánicos, que han permitido el diseño de mini-pantallas de texto e imágenes aplicables en telefonía móvil, y que permiten proyectar imágenes sobre gafas, parabrisas o ventanas. El también estadounidense George M.
Whitesides, profesor del departamento de Química Biológica de la Universidad de Harvard, se ha ocupado del desarrollo de nuevos materiales y aplicaciones a través del control de la materia a escala nanométrica. Entre sus campos de aplicación destaca la litografía blanda, técnica que permite el diseño y el ensamblado de moléculas a la carta para la obtención de nuevos materiales. Almacenamiento de datos El japonés Shuji Nakamura inventó en 1993 los diodos luminosos LED (Light Emitting Diode) azul, verde y blanco; e impulsó el desarrollo de la luz láser azul, que quintuplica la capacidad de almacenamiento de datos.
El LED es una fuente lumínica de gran eficiencia, de larga vida y con un consumo muy reducido. Por su parte, el físico Sumio Iijama fue el descubridor, en 1991, de los nanotubos de átomos de carbono. Son las fibras más resistentes conocidas, ultraligeras y muy dúctiles, y tienen una conductividad eléctrica muy superior al cobre.
Estas propiedades están impulsando una revolución en la electrónica y la supercomputación. Los nanotubos de carbono tienen también aplicación en metalurgia, electrónica, magnetismo, biomedicina, óptica y energía. Los cinco galardonados expresaron ayer su agradecimiento por el premio, y a cuantos apoyaron su candidatura, y mostraron su esperanza en que las nanotecnologías y los nuevos materiales aporten en el futuro aplicaciones mucho más relevantes que hasta ahora.
Otras candidaturas A las últimas rondas de votaciones del jurado llegaron también la microbióloga estadounidense Rita R. Colwell, y los bioquímicos Erik de Clercq y Antonín Hol, belga y checo, respectivamente, por sus hallazgos sobre enfermedades virales como la varicela y el herpes. En sus dos últimas ediciones este galardón recayó en el físico Juan Ignacio Cirac, y los investigadores Peter Lawrence y Ginés Morata.
El premio, dotado con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró, es el tercero fallado este año tras el de Cooperación Internacional, que fue para cuatro organizaciones que lideran la lucha contra la malaria en África, y el de las Artes, concedido al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. La entrega de los premios se hará en la gala anual convocada en Oviedo el próximo octubre.
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Impresionante lo que se puede lograr hoy en dia ... que nos deparara el mañana .. un saludo.





