
La comisaria responsable de protección de los consumidores, Meglena Kuneva, destacó que esta iniciativa es más necesaria que nunca en el actual contexto de crisis económica.
"En un momento en el que el poder adquisitivo figura entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, es más importante que nunca para los consumidores poder comparar los precios y buscar la oferta más ventajosa", dijo Kuneva.
En la Unión Europea, un total de 150 millones de ciudadanos --es decir, un tercio de la población-- recurren ya a Internet para hacer sus compras, pero sólo 30 millones adquieren productos fuera de su Estado miembro (cifra que representa el 7 por ciento de la población adulta comunitaria), algo que la Comisión Europea explica por la falta de confianza.
En conjunto, estos compradores gastan de media 800 euros por año en sus compras transfronterizas, es decir, 24.000 millones de euros en total, según los datos de Bruselas.
En el caso de España, el 20 por ciento de los ciudadanos han comprado productos a través de Internet durante los últimos 12 meses, pero sólo el 8 por ciento se ha atrevido a hacerlo en otro Estado miembro.
La Comisión prevé que los ingresos del comercio electrónico asciendan a 128.000 millones de euros en la UE en 2008 y que crezcan un 230 por ciento en cinco años hasta alcanzar los 291.000 millones de euros en 2013.





