
Según explicó este martes el fiscal del distrito, Tadeusz Halas, la Policía acudió al domicilio de la víctima al recibir una llamada de otro participante en la misma charla virtual, que no llegó a ver lo sucedido, pero sí le alarmó la imagen del joven suicida "inconsciente y en una posición extraña". Los padres de la víctima, cuya identidad no ha sido revelada por la Policía, se encontraban en el domicilio familiar en el momento del suicidio pero, "aparentemente ajenos a la tragedia, dormían en otra habitación de la casa", precisó el fiscal.
Horas antes del suicidio, el joven había celebrado con un grupo de amigos su 27 cumpleaños y al parecer había bebido cierta cantidad de alcohol. Varios de los participantes en la fiesta dijeron a la Policía que habían encontrado a su amigo "extraño y deprimido". Tras el festejo, les dijo que les había preparado una sorpresa para su cumpleaños, que resultó ser su suicidio en directo. La víctima no dejó ninguna carta en la que explicara el motivo de su acción.
Un suceso de esta naturaleza es infrecuente en Polonia. Aunque en este país centroeuropeo hay centenares de miles de adolescentes y jóvenes 'enganchados' al ordenador y problemas como la pornografía infantil por Internet también son una triste realidad, en términos comparativos la situación no es tan grave como en otros Estados de la UE.







