
Ana María Chávez, asesinada el 17 de septiembre de 2009, recibió la víspera un homenaje en el día que debía cumplir 20 años: en su honor se plantó un árbol en Bogotá y la familia presentó oficialmente una fundación para que la experiencia que ella vivió sirva para que otros jóvenes no se conviertan en víctimas.
La Fundación Annacha fue creada por su hermano, Juan Camilo Chávez, con el apoyo de la firma Microsoft, y tendrá sedes en Bogotá y Villavicencio, desde donde se coordinarán los trabajos pedagógicos en colegios y universidades de toda Colombia.
Lo que buscará la fundación principalmente es que los niños aprendan a identificar las alertas para saber cuándo se está en peligro y cuándo una información subida a la red no es confiable.
El principal objetivo es "alertar y crear conciencia en los padres de familia, profesores, jóvenes estudiantes, niños y niñas sobre el peligro que corren al entrar en contacto con desconocidos a través de internet en los distintos portales que este servicio ofrece, tales como Facebook, Twitter, Messenger, entre otros".
Juan Camilo dijo hoy a periodistas que la fundación promoverá las alternativas de seguridad que se pueden aplicar en las redes sociales para que los jóvenes siempre informen a sus padres de a quiénes conocen en la red.
La madre de la estudiante asesinada, Ana Lucía Niño, explicó que buscan que otros niños y jóvenes no sean víctimas de algunas personas que usan las redes sociales para cometer crímenes.
"Ella decía que nadie le iba a hacer daño pero llegaron estos desadaptados y nos la quitaron: se llevaron a mi única hija", agregó.
Ana María fue asesinada en su apartamento del centro de Bogotá por dos hombres que la contactaron por Facebook y que, después de varias conversaciones por la red, se encontraron con ella, la mataron y le robaron sus pertenencias.
Su hermano comenzó un trabajo de investigación en la red que le permitió descubrir que los dos asesinos usaban el computador portátil de su hermana, así como su cuenta de Facebook para atraer a otras personas, y ofrecían en venta por internet algunos de los objetos que le robaron a Ana María.
Además, logró que fueran localizados y capturados por la Policía.







