
Y los burros bomba de los radicales palestinos no son, evidentemente, el ejemplo más sofisticado. Este lugar de honor lo ocupará por derecho propio el cyborescarabajo desarrollado por Darpa -Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Defensa- por encargo de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Darpa formalizó la presentación pública del concurso de ideas para su proyecto, englobado bajo el epígrafe Hi-MEMS (Hybrid Insect-Micro Electro Mechanical Systems), el 9 de marzo de 2006. Pues bien, dos años después, la aportación más brillante al programa acaba de ser presentada en la conferencia internacional MEMS 2008, en Tucson (Arizona), por un equipo científico de la Universidad de Michigan.
Una mochila ordenador Se trata de un cyborescarabajo -Cyborg, cibernetics organism-, es decir, una criatura híbrida, medio orgánica, medio electromecánica -en la mejor línea de Terminator-, obtenida a partir de una variedad de escarabajo rinoceronte, en concreto un espécimen de Dynastes tityus, al que se le han implantado una pequeña mochila-ordenador, unos electrodos en el tronco cerebral y en los músculos encargados de batir las alas, y un estimulador visual. El asombroso resultado es que el cyborescarabajo vuela teledirigido a voluntad. En las primeras pruebas consiguieron que el insecto volara en círculos, ora a izquierdas, ora a derechas, incluso que avanzase en zig-zag.
Una vez perfeccionado el sistema han logrado que este coleóptero, émulo de Schwarzenegger, despegase y aterrizase, virase hacia ambos lados, se detuviese y realizase un buen número de movimientos, siempre en vuelo bajo control. Vamos, un microhelicóptero con cuerno. El modelo básico debe partir de un insecto volador robusto, de al menos dos centímetros de longitud y dos gramos de peso.
Debe acostumbrarse, como una pequeña mochila, a un microcontrolador -Texas Instruments MSP430- de un peso de 62 miligramos. Será su centro de mando, un cerebro electrónico, capaz de enviar señales tanto a los electrodos implantados en el cerebro como a los de los músculos encargados del vuelo al batir las alas. El micro-controlador es alimentado por una pequeña pila de ión-litio que, con sus 170 miligramos, es el elemento más pesado del equipo de combate.
En vuelo, el intrépido cyborescarabajo moverá un mínimo de 240 mg. Un oficio peligroso Los investigadores han descubierto que los mejores resultados se obtienen al implantar los electrodos -están fabricados en silicona y poliimida, un polímero de moléculas de imido- al insecto en la fase de pupa o crisálida, antes de su metamorfosis, ya que los tejidos están aún por formar y son capaces casi de absorber e integrar los implantes. Las mentes sensibles y los defensores de los animales deben saber que en el proceso de implante la mortalidad de los insectos oscila entre un 20 y un 80 por ciento, dependiendo del lugar en que se insertan los electrodos.
Se trata de un oficio peligroso. La función del estimulador visual es fundamental, ya que se encarga de dirigir al insecto espía. Conectado también el microcontrolador, consta de varios pares de microleds, minúsculas luces destellantes situadas de izquierda a derecha.
En respuesta a la posición del flash recibido, el escarabajo volará hacia la izquierda o la derecha. Funciona como un centro de control de vuelo. ¿Y qué hacer con este cyborg? Pues la idea del Pentágono es que estas máquinas-insecto desarrollen tareas de espionaje en espacios cerrados o en escenarios de dimensiones limitadas.
Una vez perfeccionado al máximo el control de vuelo, el siguiente paso será adaptar al coleóptero una minicámara. Entre los detalles del proyecto divulgados en la MEMS 2008, y por la revista on line Technovelgy.com, no consta que el ejército norteamericano haya contemplado la posibilidad de que su cyborescarabajo pueda ser derribado por un simple insecticida.
Ni siquiera haría falta fuego antiaéreo. Tampoco consta la cuantía de los fondos que maneja Darpa. Pero sí puede deducirse que la agencia prosigue en la línea de experimentos abierta hace tres años por investigadores de la Universidad de California.
Su misión es convertir una cucaracha en una central processing unit: la CPU de un ordenador con antenas y patas. .







