
Por primera vez, un ministro español, la titular de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, acude a este evento.
El STS, fundado hace cuatro años por el diputado japonés Umi Koji junto a diversas personalidades internacionales, se centrará en esta edición en dos ejes fundamentales: 'La armonía con la naturaleza' y 'Los efectos de las tecnologías de la información y la comunicación en la humanidad'.
Así, entre el 5 y el 7 de octubre, la antigua capital imperial nipona acogerá un diálogo abierto y multitudinario centrado en resolver la principal incógnita del siglo XXI: combinar el uso de la 'cara positiva de la moneda' del progreso científico y tecnológico como instrumento al servicio de un desarrollo sostenible a nivel global con el control del anverso negativo de estos avances.
Por eso, los diferentes panelistas tendrán que enfrentarse a lo que los organizadores del foro han denominado "Las luces y las sombras del progreso científico y tecnológico": cómo conseguir que la prosperidad económica y la mejora de las condiciones de vida no beneficie sólo a una pequeña parte de la población mundial; el modo de evitar la proliferación de armas químicas y nucleares; la manera de resolver las potenciales amenazas que genera la clonación humana; o los mecanismos para controlar la expansión d e enfermedades infecciosas debido a la globalización.
ALDEA GLOBAL
Precisamente, el concepto de la 'aldea global' y cómo afectan las comunicaciones al incremento en el gasto energético será otro de los ejes centrales de esta edición que, además, prestará especial atención a una de las grandes amenazas a las que se enfrenta el planeta: el cambio climático.
No en vano, Kioto es la sede del primer acuerdo internacional para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero EL STS quiere, así, poner también su 'granito de arena' en la armonización de la era 'post-Kioto', a partir de 2012, para luchar contra el calentamiento global con la definición de nuevas normas y regulaciones que abarquen a los países que no estaban obligados por el convenio anterior.
En definitiva, este encuentro pretende ser un nuevo mecanismo para la discusión abierta e informal que culmine en la construcción de una red de trabajo a nivel mundial para resolver a tiempo los problemas ligados a los avances en ciencia y tecnología.
Y eso sin dejar a un lado la exploración de nuevas oportunidades en este campo y la implementación de herramientas que permitan remover las barreras que impiden aplicar estos progresos a la resolución de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta la humanidad. En tan 'colosal' tarea participarán 35 responsables ministeriales, cinco premios Nobel y algunos de los máximos responsables de empresas punteras en el sector.







