
Así lo ha señalado a los periodistas antes de impartir hoy en Granada la conferencia "La biblioteca pública en el siglo XXI", que en su opinión debe apostar por nuevos formatos como el e-book pues "un libro es un libro", y en papel o en forma electrónica "sigue siendo un libro".
Las 40 millones de personas que pasaron el año pasado por la biblioteca de Nueva York demuestran que la gente "quiere y necesita" este servicio.
En total, fueron 400.000 los libros electrónicos que estuvieron en circulación en ese mismo periodo, ha reseñado Leclerc, quien ha aventurado que su uso irá en aumento.
La biblioteca es un sitio "donde estar después del colegio" para los adolescentes y "para la gente de la tercera edad por la mañana" en Estados Unidos, donde hay una tradición que se remonta a principios del siglo XX con la fundación por iniciativa privada de una red de 1.500 bibliotecas públicas en 1.400 ciudades americanas.
Desde entonces, ha dicho el presidente de la Biblioteca Pública de Nueva York, casi todos los niños estadounidenses recuerdan como un rito de iniciación el día en que consiguen su primera tarjeta de biblioteca.
"Las bibliotecas públicas son, aparte de los parques, los únicos sitios donde puede venir la gente gratis a reunirse", ha explicado Leclerc, quien ha dado una serie de claves para la gestión de estos espacios en Europa.
A su juicio, la articulación de este espacio público debe hacerse pensando en las necesidades y gustos del usuario para obtener los libros que quieran leer sin imponer, por ejemplo, la lectura de clásicos.
A su vez, Leclerc ha abogado por utilizar la biblioteca también como sala de conciertos o lugar donde no solo archivar libros sino también música y videojuegos.







