
La Guardia Civil de Cuenca ha desarticulado una red formada por diez ciudadanos rumanos que se dedicaban a estafas bancarias a través de Internet y que habían logrado un botín de 600.000 euros.
La 'operación Jarabo' se inició en septiembre de 2007 cuando la Guardia Civil de Cuenca recibió varias denuncias por robos de cartillas de ahorro que se usaron para transferencias fraudulentas de dinero. Los agentes descubrieron que los delincuentes operaban desde Quintanar del Rey (Cuenca) y Fuenlabrada (Madrid) duplicando webs de entidades bancarias.
Su "modus operandi" consistía en enviar correos electrónicos masivos para obtener claves secretas de clientes. Una vez logradas estas claves, los integrantes de esta banda -expertos informáticos- desviaban el dinero estafado a cuentas bancarias de terceras personas conocidas como "mulas" -casi todos eran rumanos- que obtenían por ello una compensación económica. Finalmente, las cantidades estafadas eran enviadas por correo a Rumanía.
En la operación, que sigue abierta, ha sido detenido el cabecilla de la banda en La Junquera (Gerona) cuando se dirigía a Rumanía en autobús. La Guardia Civil no descarta más detenciones pues se ha decomisado abundante documentación que está siendo examinada así como ordenadores, teléfonos móviles, libretas de ahorro y un lector de tarjetas.
El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca, el teniente coronel Amador Escalada, destacó durante su comparecencia para informar de esta operación el trabajo realizado por "una unidad pequeña de la Policía Judicial de la Guardia Civil en el esclarecimiento de este tipo de actuaciones que involucran a 25 provincias y que tienen una repercusión importante tanto en el nivel monetario -600.000 euros estafados- como en el número de personas relacionadas pues hay 50 imputados".







