
La comunicación está escrita en un lenguaje coloquial y con faltas de ortografía, aunque se despide con dos besos a la afectada. El caso de Chelsea Taylor es el primero que se produce en Gran Bretaña y ha sido la madre de la joven, Nicola, de 37 años, quien ha lamentado el comportamiento del local con su hija: "Despedir a un trabajador joven a través de Facebook es terrible y despiadado" y continúa: "No puedo creer que no hayan tenido la decencia de llamarle por teléfono o decírselo en persona".
Uno de los responsables del negocio 'Cookies in Leigh' ha asegurado que no van a hablar de ese asunto.







