
La estafa consistía en la venta de teléfonos móviles a través de una página web, que se cobraban pero no se llegaban a entregar, según fuentes de la Policía Nacional.
La Brigada de Delitos Europeos aragonesa inició una investigación a partir de varias denuncias interpuestas, llegando a la identificación de A.I.C., de 51 años, como presunto autor de esta estafa.
Este individuo se encontraba residiendo en el extranjero, desde donde realizaba todas sus operaciones, por lo que fue necesario la colaboración con la Interpol para su localización, detención y extradición.
En estos momentos, se encuentra ingresado en un centro penitenciario de la capital española ya que, según las mismas fuentes, pesaba sobre él una orden de detención e ingreso en prisión emitida por el Juzgado de lo Penal el pasado mes de marzo por un delito de fraude a la Seguridad Social por un valor de 4,5 millones de euros.







