
El nuevo consejero delegado de la compañía, René Obermann, que no dirigía la misma cuando los hechos se produjeron, reconoció ayer a través de un comunicado que hay una investigación en curso relacionada con una utilización ilegal de los medios de comunicación en 2005 y 2006. Según Der Spiegel, Deutsche Telekom habría ido recopilando los números a los que sus directivos y miembros del consejo de administración iban llamando, para dárselos a una empresa que verificaba si eran de periodistas. Cientos de miles de llamadas fueron investigadas. La compañía ha asegurado que no escuchó ninguna conversación, pero que recogió datos sobre los números a los que se llamaba, las horas de llamada y la duración de las mismas.
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