
El fenómeno movió ingentes cantidades de dinero. Todo, gracias a valoraciones desorbitadas de los bancos de inversión y de los analistas, a una euforia desmedida de los inversores y a los cantos de sirena que prometían pingues beneficios en base a eso que se llamó los intangibles y la 'nueva economía'. Eran otros tiempos.
Este martes se cumplieron diez años de la salida a Bolsa de Terra Networks, uno de los mayores fenómenos bursátiles de la historia. La compañía, creada por el entonces presidente de Telefónica, Juan Villalonga, a base de compras desde la pequeña Interactiva, se presentó al mercado con un informe 'bajo el brazo' del hoy infausto, pero antes indiscutible, Lehman Brothers que valoraba la compañía, nunca se supo en base a qué, en unos 6.000 millones de euros.
Casi nadie sabía muy bien lo que era internet y menos cómo ganar dinero gracias a la red. Una incógnita no resuelta del todo aún hoy. Incluso, la propia Terra adelantaba que perdería dinero, al menos hasta el ejercicio 2003.
Nada importó. La demanda de acciones desbordó por completo cualquier previsión. Los pequeños inversores, que pagaron 11,81 euros por acción, tuvieron que conformarse con un número reducido de títulos, conseguidos en un sorteo. El martes 17 de noviembre de 1999 llegó el gran día. Las acciones triplicaron su valor en una sola sesión para llevar a Terra a la primera posición del sector en toda Europa, con una capitalización similar a la de ARgentaria, y superior a la de Banco Pastor o Tabacalera.
REVALORACIÓN EXORBITADA
La burbuja estaba desatada y crecía como una bola de nieve.
Terra llegó a revalorizarse más de un 1000% en tres meses y multiplicó su capitalización por catorce hasta pagarse a más de 140 euros. Esa borrachera alcista llevó a decenas de miles de particulares a comprar. Casi era algo obligado para no quedarse fuera del 'pelotazo'.
Mientras tanto, Terra compraba la estadounidense Lycos por 12.500 millones de dólares y sellaba importantes alianzas como la compartida con BBV para lanzar el banco on-line 'Uno-e'. Pero no logró concretar sus planes ni salir de unas pérdidas que no paraban de crecer. En 2000, y sin una razón concreta, las 'puntocom' comenzaron a deshinflarse en Estados Unidos. Terra se vio atrapada en una caída en barrena, y en marzo de 2001 ya valía menos que cuando salió a Bolsa.
Telefónica decidió en mayo de 2003 sacarla del mercado e integrarla en la matriz. Un agónico proceso que se prolongó hasta julio de 2005. Los muchos que mantuvieron sus 'terras' se debieron de conformar con 5,25 euros por acción. Acababa el sueño. Hoy, Terra es un portal de contenidos y servicios multimedia en la red.
APRENDIZAJE
Ignacio Cantos, director de renta variable de Atlas Capital, explica que «hemos aprendido, pero poco», al recordar casos como el de la inmobiliaria Astroc, que también se disparó para luego desplomarse. «No fue tanto la compañía, sino el momento, en el que daban igual los precios », añade.
Iván Sanfélix, analista de Renta4, apunta que «siempre habrá burbujas, porque siempre habrá euforia o pesimismo en los inversores, es la psicología del mercado».







