
Numerosas familias con bebés se sienten hoy aliviadas, después de conocer la detención de un individuo que alegó en el portal YouTube haber ordenado que se envenenasen productos alimenticios para niños de la empresa Gerber.
Tras la detención de Anton Dunn, la Fiscalía federal en Manhattan informó de que esta empresa "no ha hallado evidencia alguna" de que sus productos hayan sido alterados, como reclamaba el hombre en sus vídeos.
La Agencia para Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EEUU tampoco ha recibido noticia alguna de muertes o heridos a causa del consumo de productos de esa empresa, al contrario de lo que aseguraba Dunn, indicó la Fiscalía en un comunicado de prensa.
Gerber recibió en los últimos días numerosas comunicaciones de consumidores en las que expresaban su alarma sobre la salubridad de sus productos, a la vez que alertaban a la empresa de los vídeos aparecidos en internet.
La oficina que dirige el fiscal Michael García dio a conocer a última hora del jueves la detención del presunto autor de esas grabaciones, que utilizaba el alias de "Basurero", y desveló el contenido de la demanda criminal en su contra tramitada en un juzgado neoyorquino.
La Fiscalía explicó en un comunicado que, el 20 de abril pasado, Dunn colocó en YouTube un vídeo en que aseguraba que había instruido a empleados de Gerber para que envenenasen millones de botellas con alimentos para bebés, con el propósito de causar la muerte de quienes las consumieran.
El detenido, de 42 años y residente en Manhattan, aparecía en la grabación con una máscara que cubría la mayor parte de su rostro.
El 24 de julio pasado produjo otro vídeo que colocó en otros sitios de internet y que también apareció con posterioridad en YouTube, en el cual aseguraba que personas que estaban a sus órdenes habían contaminado con cianuro 5.000 envases de comida para bebé.
El presunto autor señaló que el objetivo era matar niños negros, aunque también podrían perecer bebés de raza blanca que consumieran tales productos.
Tres días después divulgó un tercer vídeo, en el que aparecía con una máscara blanca y aseguraba que su plan "seguía en marcha" y que cuatro bebés habían muerto a consecuencia del envenenamiento de los alimentos infantiles, dos de ellos en California, uno en Chicago y otro en Nueva Jersey.
En todas sus producciones, Dunn afirmaba que las autoridades nunca llegarían a descubrirle o averiguar sus parámetros en internet.
Dunn está acusado de dos delitos por amenazas y por reclamar con falsedad haber alterado productos para el consumo.
En caso de ser hallado culpable, puede ser condenado a hasta diez años de prisión y al pago de una multa superior a 250.000 dólares, precisó la Fiscalía.







