
Con una capacidad de 2 GB donde entran una media de 200 pistas de audio en calidad CD, Rolly baila al ritmo de la música que reproduce y acompaña sus movimientos con un juego de luces de lo más discotequero.
Para ello, se sirve de dos 'brazos' y dos ruedas que también controlan la reproducción. Así, si queremos cambiar de canción debemos girar la rueda superior 45 grados mientras la música suena.
Por su parte, el movimiento hacia la derecha o hacia la izquierda de la rueda inferior, sirve para subir o bajar el volumen, respectivamente. Aunque lo mejor para apreciar las cualidades de Rolly es verlo en movimiento.
Oh.. de eso se trata, de hacer altavoces que se arrastren por el suelo para que luego alguien lo pise, o lo coja el perro y lo destroce.. venga hombre pónganse a inventar un sistema antimisiles uqe tienes a los Coreanos lanzando pepinos hacia tu país...
Pues parecido con la EVE no tiene, ¿eh? Más recuerda al robot co-protagonista de "El abismo negro" de Walt Disney, película tan buena como desconocida.
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