
Esta directiva, que pretende luchar contra el fraude en internet y los abusos de las empresas en el comercio transfronterizo, igualará las garantías para los consumidores de los Veintisiete.
Las empresas tendrán la obligación de informar con "lenguaje claro" de los derechos del consumidor, incluso si la compra se hace por internet, y el pliego de garantías deberá tener siempre un soporte duradero (se enviarán las condiciones en papel, aunque la compra sea electrónica).
Asimismo, la letra pequeña habrá de tener un cuerpo suficiente como para ser legible fácilmente.
Por otro lado, se armonizarán los derechos de desestimación de contrato, renuncia que incluso se deberá poder hacer por teléfono si el contrato se rubricó de la misma manera.
El ponente del informe que votará el pleno del PE, el democristiano demócrata alemán Andreas Schwab, ha defendido el refuerzo de los derechos de los consumidores por parte de la directiva, normativa que considera "viable para todas las empresas, también las pymes".







