
Explorar los cambios de la sociedad de este siglo XXI conectado perpetuamente a internet y hacerlo como relato, crítica, o sencillamente como contexto creador, es el objetivo de la nueva exposición de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, donde ayer abrió sus puertas la que sus responsables consideran la muestra más representativa del estado del net.art en España. Su título ' Banquetes_nodos y redes ' . Su discurso, una necesidad de pensarse y de construirse, en palabras de su comisaria Karin Ohlenschlnger.
Su territorio, las actuales redes sociales de comunicación. Y su origen, las estructuras neuronales, que dieron eternidad a Ramón y Cajal. Partiendo de ellas establece Ohlenschlnger el paradigma de la vertiginosa transformación tecnológica, social y cultural que está sufriendo la sociedad.
Pero la comisaria sólo pone la teoría. De la praxis, de la verdadera indagación en las emergentes dinámicas de la Sociedad Red se encargan en el gigante blanco los artistas. Son 30, entre los que figuran nombres como los de Daniel Canogar, Joan Fontcuberta o el asturiano Pablo Armesto (becado de AlNorte), por mencionar algunos.
Entre todos reúne 35 propuestas, que hablan no sólo de arte y tecnología, sino también de los sistemas biológicos, sociales y culturales, o lo que es lo mismo, de la globalización del tiempo en que vivimos. Y en el diálogo, creadores de todos los lenguajes, desde el científico al arquitectónico. Todos se introducen en la red y crean asimismo otra, que tiene como reto ser diagnóstico y exhibición de la presencia española en este universo creativo, y además demostrar, en palabras de Alicia Piquer, directora de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural exterior (SEACEX), que la cultura puede convertirse en nexo de unión de la verdadera ciudadanía europea.
La responsable de SEACEX acudió ayer a la presentación de la nueva exposición, en la que el Gobierno de España es, por primera vez en Laboral, colaborador activo. Gracias a su financiación y a la de la Fundación Telefónica, esta producción del Centro de Arte, viajará el año que viene al ZKM, de Alemania. Aquí, en su primera parada, contó con otros visitantes de excepción como el presidente del Principado y los miembros del Patronato de la Fundación Laboral, que recorrieron sus salas, tras escuchar los datos del ejercicio magnífico en resultado, en palabras de Álvarez Areces, que ha arrojado el primer año de vida del centro de arte.
El recorrido Unos y otros contemplaron, guiados por la comisaria y la directora de Laboral, Rosina Gómez-Baeza (que aprovechó la ocasión para recordar que ésta es la decimotercera exposición en 14 meses), los proyectos de arte digital y las instalaciones de realidad virtual y acciones robóticas de vida artificial que se despliegan en dos pisos del enorme edificio de Cabueñes. Para abrir boca, ' Geografías emergentes ' , un proyecto arquitectónico del grupo Hackitectura, que propone una idea urbanística como laboratorio ciudadano que explore los usos sociales de las tecnologías. Frente a él ' Madrid Mousaic ' , un laberinto urbano en constante cambio, que se reelabora a cada instante incorporando nuevas imágenes, siempre capturadas en la red.
También propone una mirada al imaginario internauta el veterano Fontcuberta, quien recuerda el agujero de la capa de ozono y el hundimiento del ' Prestige ' , con sendos puzzles de miles de fotografías reunidas para crear una ilusión de imagen global perfecta. Pupitres gigantes, tecnológicamente preparados, que persiguen la alfabetización audiovisual de la mano de Marta de Congalo y Publio Pérez; un parchís que genera en la voz creativa de Concha Jérez y José Iges, un juego de carácter territorial o las pequeñas historias de Pedro Ortulo de ' Blanca sobre negra ' , en las que, con registro de documental, se adentra en una red de vidas, despliegan sus luces, relatos e intenciones en la planta de arriba (1A). Pero la exposición propone viaje también a la sala del piso inferior (1B y 1C).
Allí aguarda, casi como si fuera su umbral, la obra ' Secuencias ' de Pablo Armesto. El único asturiano del encuentro reproduce la vida esquematizada como un flujo de códigos, que transmiten con haces de luz de dos metros de alto una secuencia cromosómica. Se enfrenta la obra de Armesto a una especie de robot de Ricardo Iglesias que busca el calor y se pone loco cuando el acercamiento es exagerado, en un discurso sobre la incomunicación.
Muy cerca, el hijo del gran Rafael Canogar, Daniel, rinde tributo a la red, precisamente, con una maraña de cables que proyectan inquietantes imágenes sobre las paredes y sobre quien penetra en su espacio. Son, dice los excesos de la sociedad de consumo o en lenguaje internauta, la basura electrónica. ' Banquetes_nodos y redes ' , que propone otras muchas paradas, excede nuevamente del territorio expositivo habitual, ya que una de las piezas ' Observatorio ' , de Clara Boj y Diego Díaz, se nutre de miradas y de ciudad en lo alto de la torre de la Laboral, desde donde busca el perfil de Gijón y las redes inalámbricas wi-fi disponibles, una nueva metáfora del escaneo social que puede resumir finalmente este encuentro de voluntades y lenguajes abierto ayer y en Gijón hasta noviembre.
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