
El ministro se reunió con representantes de Facebook y del regulador de comunicaciones Ofcom, así como con familiares de las víctimas para discutir el acceso de los prisioneros a redes sociales en internet.
"El abuso de los sitios sociales por parte de prisioneros es insultante para la moralidad pública y la decencia", dijo Straw en un comunicado.
"Estoy profundamente preocupado por la angustia que el abuso causa a las familias que han perdido a un ser querido por asesinato, así como por otras víctimas del crimen", agregó.
La medida sigue a informes de prensa sobre varios casos en los que presos utilizaron teléfonos móviles clandestinos para publicar mensajes jactanciosos o amenazadores en internet.
Los visitantes a todas las prisiones en Inglaterra y Gales son escaneados para detectar teléfonos celulares.
Straw dijo que el progreso hecho hasta ahora para enfrentar el abuso a las víctimas era alentador, y se estaban analizando otras medidas de prevenirlo, entre ellas imponer condiciones al acceso a sitios sociales en la red a los prisioneros cuando son liberados.







