
Su fracaso universitario se debió a que apenas tenía tiempo para pisar las clases, ya que a los 17 años ideó con un amigo las bases del sistema eyeOS, pionero en el desarrollo del denominado "cloud computing", por el que los usuarios pueden acceder a sus archivos desde cualquier ordenador a través de un escritorio virtual situado en la 'nube' de Internet.
Tras profundizar en esta idea, creó una empresa que ahora emplea a una treintena de personas y que tiene presencia en 65 países, compitiendo con algunos de los principales gigantes de la informática, como Google o Microsoft. Telefónica e IBM han confiado e incorporado para sus clientes las aplicaciones de eyeOS.
Ganador del Premio Nacional de Comunicaciones 2009 y del premio "IMPULSA Empresa 2010", otorgado por la Fundación Príncipe de Girona, Pau Garcia-Milà acaba de publicar "Está todo por hacer" (Plataforma Editorial) con prólogos del Príncipe de Asturias y del ex presidente catalán Jordi Pujol, y epílogo del ex presidente del Gobierno Felipe González.
Pregunta: Su libro "Está todo por hacer" lleva un mensaje en la portada: "Cuando el mundo se derrumbe, hazte emprendedor". En su caso, ¿cuándo pensó que el mundo se estaba derrumbando?
Mucha gente da por sentado que hablo de la crisis. Pero en otro momento el subtítulo sería el mismo porque hablo más a nivel personal. Es decir, cuando las cosas se ponen feas y van mal, las personas no se paran a pensar que sus propias ideas pueden tener éxito. Entonces, cuando tu mundo se derrumbe, siempre puedes abrir una puerta que esta ahí.
P: Escribe que no pasa ni un momento sin querer cambiar el mundo. ¿No cree que puede sonar un poco pretencioso?
R: Yo creo que el mundo lo tiene que cambiar la gente porque ni los políticos ni los presidentes de grandes corporaciones pueden hacerlo. La crisis hay que solucionarla desde abajo; si cada persona, aunque tenga pocos recursos, empieza una pequeña cosa, sólo con que un uno por ciento funcione, un país entero se puede poner a la cabeza de la innovación y la creación.
P: ¿Para ser emprendedor hay que ser un optimista empedernido, que hasta de las críticas extrae conclusiones positivas?
R: Sí, totalmente. Lo único que hace falta es ser optimista y reirse de las cosas negativas, y más en España, donde la envidia y el miedo a que triunfes están ahí.
P: Dice que todo el mundo tiene ideas válidas. ¿Lo más difícil es decidirse y dar el primer paso?
R: Creo que lo más difícil es darse cuenta de que eso es una idea. Estas ideas pueden ser buenas o malas, pero seguro que hay alguna que es buenísima, y de ahí ha salido todo, desde la telefonía móvil a Facebook.
P: ¿Sabe qué es un ni-ni? ¿Qué opina de su postura ante la vida?
R: Es una palabra que se ha puesto de moda, al igual que "emprendedor". Mi padre me dijo una vez, un poco en broma, que yo soy un ni-ni porque pensaba que me lo paso demasiado bien con lo que hago para considerarlo un trabajo, y es cierto, me lo paso muy bien. En el fondo, la diferencia entre un ni-ni y un emprendedor es un tema de actitud, pero un ni-ni y un empresario tienen el mismo potencial de éxito o de fracaso.
P: ¿Por qué le echaron de la Universidad Politécnica?
R: Me echaron porque me lo merecía, porque era mal estudiante, y era mal estudiante porque estaba empezando eyeOS. Así que es normal que me echaran porque yo me habría echado a mí mismo. La formación empresarial y de gestión que después tuve, de dos meses en la Universidad de Cambridge y un año en ESADE fue para complementar lo que hacia en eyeOS.
P: ¿Qué le ha llevado a escribir "Está todo por hacer"?
R: Es un libro que me hubiera gustado darme a mí mismo cuando empecé eyeOS, si pudiera viajar en el tiempo cinco años y dejarlo en la mesita de noche con una serie de ideas y conceptos, explicados con el lenguaje que yo uso, que es muy llano.
P: ¿En qué se diferencia el sistema de eyeOS y los servicios semejantes que ofrecen gigantes como Google o Microsoft?
R: La principal diferencia es que con Google o Microsoft mis documentos están en su servidor. Con eyeOS ofrecemos la opción de que la gente los instale en sus propios entornos, y así no tienen que darnos sus datos, que a veces es lo más importante que tienen.







