
Hasta que el rasurado héroe espartano ha logrado encaramarse a las barbas del rey del cotarro han pasado cinco años, cinco millones de metros cúbicos de sangre derramada (ya dijo Eurípides que «cuando los dioses quieren destruir a un hombre, primero lo vuelven loco») y ocho millones de ejemplares vendidos de una saga que llega a su resolución con «God of War III», tal vez la bestia más atronadora que ha pasado por la placa base de la PlayStation 3.
Una apoteosis del 'hack´n slash' (escabechina salvaje y sin cuartel, para entendernos) sazonada con enormes escenarios, gigantescos titanes y los clásicos puzles y fatalidades finales de la franquicia de los estudios Sony Santa Mónica.
Y dos de sus creadores principales, Chris O´Neill (diseñador senior) y Adam Puhl (diseñador jefe de combate) presentaron recientemente el juego en Madrid, desmenuzando su laborioso proceso de desarrollo: «Hemos invertido cuatro años en pulir todo el entramado del juego. Nuestro compromiso era crear el título más rompedor que jamás haya existido en la PS3, igual que las anteriores entregas marcaron un punto y aparte en las vidas de la PS2 y la PSP», señala O´Neill.
Y como el movimiento se demuestra andando, ya los primeros compases dejan con la boca abierta al personal jugón, pues asistimos a una batalla de proporciones épicas entre el atormentado Kratos y el dios Prometeo que, como decía Ali, consigue volar como una mariposa y picar como una abeja: «Nos pusimos el listón muy alto y podemos presumir de más derroche poligonal que ningún juego.
Aparte, ofrecemos nuevas armas como la espada de doble cadena, un sistema de combate renovado y la posibilidad de montar y domar a algunas criaturas como si fueran caballos. Y un gusto por los detalles que marca la diferencia. Aunque personalmente me siento muy satisfecho del aspecto intimidador de algunos titanes y del nivel de brutalidad conseguido desde el principio», continúa O´Neill, orgulloso de su criatura. En sus primeros cuatro días de distribución a escala mundial (en Europa se lanzó el jueves), «God of War III» ya lidera los «ranking» para optar a juego del año en un 2010 donde la competencia es feroz.
"HAY SITIO PARA TODOS"
Sin embargo, en Sony no se andan con chiquitas ni medias tintas. Ni siquiera a la hora de hablar de competidores directos con nombres y apellidos: «Probamos «Dante´s Inferno» y no está mal. Nos halaga que nos imiten y sigan los caminos que iniciamos hace cinco años. También «Bayonetta» es un buen juego, aunque tiene más estilo «Devil May Cry». Tenemos nuestro propio estilo, aunque creo que hay sitio para todos», tercia Puhl.
Otro de los aspectos donde el juego marca diferencias es en su poderío promocional: sólo en España, Sony Computer Entertainment se ha gastado más de cuatro millones de euros en publicitar la gran joya de su corona y, si consideramos que nuestro país supone el 15% de las ventas continentales, y que Europa sólo despacha el 45% del volumen mundial, multiplica y vencerás.
Ante números tan mareantes, ¿cuál es el futuro inmediato de la franquicia? «Como saga está acabada, pero tal vez volvamos de alguna manera al universo clásico creado por «God of War». La PS3 aún no ha tocado techo y sería una pena desperdiciar tanto talento y horas invertidas en un proceso de creación que básicamente consiste en ir uniendo piezas como los juegos de Lego a lo largo de varios años», concluye Puhl.
Un «Lego God of War» no estaría mal del todo. Si hace poco lo han hecho con Hogwarts, ¿por qué no con el Olimpo? Que no apague del todo Hades su soplete luciferino por si las moscas.







