
El primer directivo de la citada firma vasca de servicios en tecnologías de la información ha asegurado, en un comparecencia ante la prensa en Bilbao, que la compañía que preside se encuentra "tremendamente saneada y sólida", por lo que confía en que el escenario de crisis "ofrezca oportunidades para crecer".
Un crecimiento, ha señalado, que por el momento no se fundamentará en nuevas adquisiciones. "No se trata de crecer sólo por tener más tamaño, sino para crear un proyecto más potente", ha defendido.
El presidente de Ibermática se ha mostrado convencido de que la compañía cerrará el año con unos resultados superiores a los previstos, alcanzando una facturación de 250 millones de euros (frente a la previsión de 245) y unos beneficios antes de impuestos de 7 millones de euros (por encima de los 6,6 millones planeados).
"Con la que está cayendo -ha apuntado- las cosas van bastante bien, aunque antes o después nos afectará y por eso desde hace meses estamos llevando a cabo medidas de ajuste y control". Con todo, ha expresado su convencimiento de que 2009 dará resultados positivos.
