
La búsqueda israelí de opciones para sabotear los computadores centrales de enemigos como Irán, junto con mecanismos para proteger sus propios sistemas, fueron revelados el año pasado por el jefe de inteligencia militar, el general Amos Yadlin.
El Gobierno del primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha convertido desde entonces a la guerra cibernética una prioridad nacional "junto a los escudos antimisiles y la preparación de la retaguardia para resistir un futura guerra con misiles", explicó una fuente bajo la condición de anonimato.
La revelación de que un sofisticado gusano informático, Stuxnet, fue descubierto en el reactor atómico Bushehr y que pudo adentrarse más en el programa nuclear iraní llevó a expertos internacionales a señalar a los israelíes como los responsables.
Analistas dicen que la cibernética ofrece una alternativa sigilosa a los ataques aéreos que desde hace tiempo se espera que el Estado judío lance contra Irán, los que tendrían enormes obstáculos operativos además de correr el riesgo de desatar una guerra regional.
Según fuentes de seguridad, durante los últimos dos años la división de inteligencia militar, especializada en escuchas telefónicas, imágenes satelitales y otras formas de espionaje electrónico, estableció una unidad de guerra cibernética cuyo personal está compuesto por reclutas y oficiales.
Las fuentes no comentaron qué parte del trabajo de la unidad es ofensivo, pero indicaron que las defensas cibernéticas israelíes son responsabilidad de la agencia de inteligencia local Shin Bet.







