
"El motivo está relacionado con internet", señaló el portavoz de la Policía de Waiblingen --encargada del caso--, Klaus Hinderer. Según la Policía, en el ordenador del joven se ha encontrado un juego de guerra.
Por su parte, el comisario de la Policía de esta localidad, Ralf Michelfelder, reconoció que se ha estudiado el entorno del agresor y "ya tenemos el primer indicio para un motivo" de la masacre, si bien no quiso entrar en detalles. En el ordenador del adolescente, además del juego violento, también se habrían encontrado enlaces a chats.
Asimismo, los testimonios que recogen hoy todos los medios alemanes de las personas que le conocieron parecen apuntar a una mala relación con los compañeros de clase y en particular con una profesora, e incluso se habla de posible 'mobbing'. Una chica de 12 años, Fabienne B., asegura haber recibido una carta de Tim K. hace tres semanas. "Escribe a sus padres y les dice que lo siente y que no puede más", señaló la adolescente.
Según relató a 'Bild' un vecino, cuando se le encontraba en el parque "siempre se quejaba de una profesora porque le presionaba y le amenazaba con tirarle a la papelera". De acuerdo con este vecino, Tim "la odiaba, como a las mujeres en su conjunto". Esto podría explicar el hecho, ya resaltado ayer por la Policía, de quela mayoría de las víctimas de su antiguo instituto fueran mujeres --ocho alumnas y tres profesoras, del total de doce muertos--.
Por su parte, un adolescente del barrio explicó a este mismo diario que dado que sus padres conocían a los del agresor le habían "rogado que jugara con él, porque no tenía ningún amigo". Según este joven, Tim K. tenía en su habitación "al menos 30 armas de aire comprimido colgadas de la pared".







