
Silva, que actualmente vive a caballo entre Getafe y la población barcelonesa de Viladecans, cree que "Internet está llamado a influir en la literatura porque la Red es hoy espacio de comunicación y de vida para mucha gente".
Pensar, dice, que la literatura mantendrá esa postura refractaria frente a Internet le parece "ilusorio" y agrega: "Si la literatura quiere seguir contando la condición humana, tendrá que atender un espacio en el que la condición humana se desarrolla".
Tampoco cree que Internet esté degradando el lenguaje y, al contrario, piensa que fomenta una "mayor concreción de ese lenguaje y que los mensajes sean más sintéticos".
"DOBLE PRESENCIA"
Según el autor de 'La flaqueza del bolchevique', Internet tiene una "doble presencia" en gran parte de la historia que narra 'El blog del Inquisidor' (Destino).
"Es el espacio en el que se desarrollan las relaciones de los dos personajes principales del siglo XXI, y además tiene presencia a través de sus estructuras narrativas literarias, en este caso la estructura epistolar (correo electrónico, mensajería instantánea y blog)".
La propia bitácora, añade, confiere al texto una estructura "fragmentaria", con diálogos, mensajes, trozos de novelas, de manuscritos, de historia, "y todo eso se incorpora a la literatura".
