
Dos décadas después y desde su puesto de director general de la Fundación Orange disfruta con pasión del momento histórico que vive su sector. Dentro de unas cuantas generaciones los libros de Historia hablarán de este principio de siglo como el del paso del hombre contemporáneo al digital.
Ayer en el Foro de Internet que organiza en la Feria de Muestras de Asturias EL COMERCIO DIGITAL mostró a los mayores las posibilidades de la nuevas tecnologías.
-Usted que vivió el pinchazo de la burbuja tecnológica, ¿qué diferencias ve con el momento actual de la Sociedad de la Información?
-Estamos en un momento de definición del modelo de negocio, no sólo en internet sino en la prensa, en la televisión... que dependen excesivamente de la publicidad.
Ya no ocurre lo de hace diez años que con un numero elevado de usuarios las empresas se lanzaban a grandes compras. Hay empresas que no existían hace una década y ahora son las que lideran el mercado.
Eso habla de las oportunidades que tiene la red, pero también hay otras que lideran su sector como Youtube, y a pesar del número de usuarios tienen pérdidas, sólo son sostenibles porque está una empresa como Google detrás. Estamos en un momento apasionate porque quedan muchas cosas por hacer y las audiencias en internet se van a multiplicar.
-En su ponencia habló de internet para los mayores, ¿qué dificultades añadidas tienen la vejez respecto a otros grupos de edades para acceder a la red?
-Muchas desde las puramente digitales hasta las físicas. Muchos hardware no están diseñados para personas mayores.
Por ejemplo la mayoría de los móviles. Además, hay una franja grande de gente, sobre todo a partir de los 65 años, que nunca tuvieron contacto con la tecnología ni siquiera en su vida laboral. Esto es una dificultad añadida.
-¿Cómo se logra romper esa brecha?
-Nosotros tenemos un curso para mayores, probado en un par de universidades que pronto estará en Asturias gracias a la Fundación CTIC que demuestra que los que superan la tercera clase se enganchan.
Al principio cuando se acercan a un ordenador, lo ven como una máquina que pueden desconfigurar simplemente con tocarla. En el momento que pierden el miedo se sorprenden de hasta donde les puede llevar.
Se dan cuenta de que la red es un elemento de lucha contra la soledad bestial. Si Sepúlveda escribía en ' Un viejo que leía novelas de amor ' que la lectura es el mejor antídoto para el veneno de la vejez, Yo cambiaría ahora lectura por internet.
-¿Hacen los mismo usos que los más jóvenes?
-Según las estadísticas hacen más uso de lo que conocieron tradicionalemente como leer la prensa, escribir correos, buscar información en ' San Google ' o entrar en su banco.
Pero, sin embargo, no se conectan a redes sociales, porque es algo más complejo que nunca vivieron en la vida ' real ' .
-¿Es una utopía llegar al número de usuarios de más de 65 años de los países nórdicos?
-En este momento en Suecia se conecta un 44% de la población mayor frente a un 7% en España. Nadie pretende llegar a ser los primeros porque tampoco aquí hay seis horas de día en invierno, pero se pueden subir puestos poco a poco.







