
La canciller alemana, Angela Merkel, aseguró ayer su apoyo a los artistas en su lucha contra las copias ilegales de sus obras a través de internet y subrayó que las copias piratas no son un delito menor.
En su tradicional mensaje de vídeo de los sábados, Angela Merkel recordó que el tema ya había sido abordado el pasado año por los países miembros del G8 durante la presidencia alemana de ese gremio, que reúne a las siete naciones mas industrializadas del mundo y Rusia.
"Y también este año pienso abordar ese tema", dijo la canciller alemana, quien comentó que la piratería a través de internet "es una cuestión ante la que no hay defensa en las fronteras nacionales".
Merkel reaccionó así a una carta abierta que le han remitido cerca de 200 artistas alemanes en la que le piden que eleve los derechos de autor a la categoría de cuestión de Estado, coincidiendo con el día mundial de la propiedad intelectual, que se celebró ayer.
Desde la coordinadora de la iniciativa, reprueban que en 2007 se descargasen más de 300 millones de canciones, diez veces más de las que se vendieron legalmente y critican que internet ponga a disposición de los usuarios millones de canciones y películas gratuitas.
Suscriben la carta abierta, que reclama una mayor protección de los derechos de autor, directores de cine como Sönke Wortmann y Bernd Eichinger, actores como Till Schweiger y músicos como los miembros del grupo Tokio Hotel, Herbert Grönemeyer, Roger Cicero, Udo Jürgens y Udo Lindenberg.
Los artistas critican además al sector de las telecomunicaciones que, a su juicio, "se beneficia del uso de contenidos ilegales" y reclaman al Gobierno que fije "contrapartidas" que remuneren a los creadores por las pérdidas derivadas del uso ilegal de sus obras.
El ministro federal de Cultura, el conservador Bernd Neumann, lamentó que en la "época de la digitalización" haya "retrocedido" el respecto por el "valor y el significado científico" de la propiedad intelectual.
"Se debe luchar de forma efectiva contra la violación de los derechos de autor. Las descargas ilegales de música, películas y audio-libros perjudican a la creatividad y amenazan la existencia de los artistas", apuntó Neumann, que ha insistido en la necesidad de adoptar una normativa europea que regule esta cuestión.
El gerente de la Confederación de la Industria Alemana (BDI), Werner Schnappauf, aludió también a los enormes daños que supone la piratería y que, en el caso de la construcción de máquinas, generó pérdidas por valor de 7.000 millones de euros en 2007.







