
Telefónica se reserva su denominación de origen como enseña institucional del grupo, con uso limitado a las relaciones con inversores, empleados, responsabilidad corporativa y la fundación.
La nueva política de marcas llevará su tiempo. La transición se producirá a mediados de 2010, pero en Brasil se aplaza hasta 2011 y en este país latinoamericano se mantendrá la marca Vivo, propia de la operadora que Telefónica comparte con Portugal Telecom. Permanecerá igualmente Alice, la denominación Hansenet, la compañía de acceso a internet que el grupo acaba de adquirir en Alemania.
Movistar, desde ahora marca única, modifica ligeramente su logotipo, suavizando los trazos. Más significativo es el cambio de la marca corporativa: las nuevas letras abandonan el color pistacho y se pasan al blanco.







