
En pocos años habremos manipulado las microondas radiofónicas, las memorias de los ordenadores serán diferentes, los teléfonos móviles funcionarán por un sistema que consumirá muchísima menos energía, e incluso se podrán ver películas de alta definición en el iPod, asegura el físico francés. Fert (Carcassone, Francia, 1938) ofreció ayer una conferencia en la Universidad de Estocolmo en la que explicó cómo el iPod es sólo el primer peldaño de este descubrimiento. La magneto-resistencia gigante fue descubierta casi simultáneamente por Fert y Grünberg en 1988, cuando comprobaron que mediante pequeñas alteraciones en las resistencias magnéticas aumentaba de manera exponencial la capacidad de los discos duros, permitiendo así, entre otras cosas, reducir el tamaño de los aparatos electrónicos. Su aplicación material tuvo lugar en 1997 y, en la actualidad, la investigación está abriendo muchas posibles vías que incluso afectan al campo de la medicina y al de las telecomunicaciones, rama en la que Fert sigue investigando en la Universidad Paris-Sud de Orsay, en Francia, donde dirige la unidad mixta de física CNRS/Thales.
Este científico considera, a pesar de que en su conferencia de ayer no hubo compasión para los neófitos, que hay que desprenderse de los tecnicismos para acercar la ciencia al público general. Debemos ser capaces de explicar lo que estamos haciendo para que las otras personas lo entiendan. La gente se asusta fácilmente con los nuevos inventos, explicó.
Clonación humana Por otra parte, el genetista Oliver Smithies, ganador del Nobel de Medicina 2007 afirmó ayer que la clonación humana es una locura no sólo por la cuestión moral, sino por la actual incapacidad técnica. Smithies ha sido galardonado, junto al italo-estadounidense Mario Capecchi y el británico Martin Evans, por conseguir extraer e inactivar el gen de un ratón. Aunque reconoce que este descubrimiento no es útil para los humanos, el genetista centra sus esfuerzos en ese objetivo que llegará en diez o en veinte años, o quizá en dos y con el que se reducirán riesgos como los del rechazo a los órganos trasplantados.
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