
Sin embargo, la filial española del operador galo irá más allá y la próxima semana presentará ante la Audiencia Nacional un recurso contencioso administrativo para intentar paralizar las medidas cautelares aprobadas el pasado 31 de julio por el regulador. El consejero delegado de Orange España, Jean-Marc Vignolles, justificó la decisión porque en su opinión la nueva normativa favorece claramente a Telefónica, no garantiza la competencia y cuestiona la rentabilidad de las millonarias inversiones que su compañía debería afrontar para poder participar en la jugosa tarta de los servicios que la fibra permitirá ofrecer. De hecho, según precisó, Orange España paralizará sus inversiones en fibra hasta que no se aclare el actual marco normativo, en fase preliminar hasta que la CMT no concluya a finales de año sus estudios sobre el acceso indirecto a banda ancha y los niveles de competencia que existen en los distintos territorios. Durante su intervención en el XXII Encuentro de las Telecomunicaciones organizado en la UIMP de Santander por Telefónica y la patronal Aetic, el consejero delegado de Orange España propuso eliminar la discriminación que a su juicio se produce entre los servicios mayoristas y minoristas que ofrece Telefónica en banda ancha fija, acabar con el pinzamiento de los márgenes y garantizar la posibilidad de replicar las ofertas del incumbente.
En telefonía móvil, Vignolles se mostró partidario de redistribuir las nuevas frecuencias que han quedado libres para poder ofrecer servicios ligados a la televisión móvil. .


