
Los de ahora son tan modernos que hasta pueden decirle a viva voz si lo suyo es una calentura pasajera o si debe coger el petate y salir como alma que lleva al diablo al hospital. Si no dice nada, no se asuste. Es más probable que las pilas, en lugar de usted, estén ya en el otro barrio. El catálogo, además, es inagotable.
Hay termómetros para todo. Para medir los grados centígrados del cuerpo y del ambiente o, más metafóricos, para tomar el pulso a la economía y hasta al amor. Y entre tanto artilugio, la que firma, que acaba el verano con el síndrome de ' esto es el colmo ' de tanta prensa del corazón, acaba de inventar otro más: el que mide la presencia de famosos.
Infalible. Y ni se vende en farmacias ni hay que recargarlo. No son más que tres señoras, en ' pack ' de uno y gallegas para más señas, que repiten cada verano la ruta de las fiestas en Marbella con el único fin de inmortalizarse junto a caras conocidas, aunque sean de enésima fila.
Tanto que saben recitar de ' pe ' a ' pa ' quién llega y hasta quién no. Catedráticas de esto, cum laude, su dictamen es inapelable. Este año el famoseo ha sido un fracaso, sentencia tras una fugaz medición de presencias notables.
Palabra de fanática. El recuento de la noche, desde donde aguardan a los asistentes de la III Gala de la Mujer, organizada por la Asociación de Mujeres para el Diálogo y la Educación, les sale rana. Por ahora sólo me he hecho una foto, la de Hilario, confiesa el otro 33 por ciento del trío entrado en años.
Llegado el momento, bajan el listón y acaban retratándose con el camarero si hace falta. Que el sofocón ante la anorexia del cuore les da otra fiebre del sábado noche, la de verdad y sin Travoltas que echarse a la boca. Telón de fondo Razón no les faltaba.
La última gala benéfica del verano en Marbella, que tenía como loable telón de fondo recaudar dinero para un centro de ayuda a la mujer maltratada en la Costa del Sol, se quedó corta. Apenas un par de nombres conocidos: los de la veterana actriz Aurora Bautista, que se encargó de recitar versos en un ' sarao ' abonado al pareado (ahí va mi aportación), y del periodista Hilario López Millán, tan coplero que cuando habla resuena algún palo del flamenco. (Ay pena, penita, pena...).
Afinando más el bolígrafo, se acercaron también al lujoso hotel Meliá Don Pepe, en una noche ' rara, rara ' (tributo al doctor Iglesias Puga y su socorrido legado verbal), la poetisa Fina de Calderón, madre de Giovanna G. de Calderón, presidenta de la asociación; el coplero Carlos Vargas; y los presentadores de la gala, los periodistas Mabel Redondo y Curro Cañete, éste último conocido por defender a ultranza de Karmele Marchante, casi precursora del monárquico ' ¿Por qué no te callas? ' , en su periplo selvático. Quedan perdonados si les suenan a chino.
Con la venia y sin rezar el rosario rosa. Que hasta yo confieso que he pecado. Uso ' Google ' cuando el ojo clínico se queda tuerto.
Algunos me suenan más que a chino a swahili y otros ni me suenan. Mea culpa. .







