
Ya en 1997 se sospechó que la NASA había sufrido un ataque de este tipo que puso en peligro la vida de los tripulantes del ' Atlantis ' al saturar sus sistemas de comunicaciones. Años después, Gary McKinnon, un hacker británico de 42 años, fue acusado de acceder entre febrero de 2001 y marzo de 2002 a 97 ordenadores de la propia NASA, el Ejército, la Marina, el Departamento de Defensa y la Fuerza Aérea estadounidense. En 2005, otras empresas y oficinas del mismo gobierno fueron el objetivo de un joven marroquí y otro turco; y por las mismas fechas, el gigante de la informática Microsoft sufrió el embate de piratas, que proceden fundamentalmente de los antiguos países del bloque soviético, donde abundan los expertos en electrónica e informática. .
