
Un empleado de supermercado se convirtió este domingo en el decimonoveno joven que se suicida en los últimos meses en la localidad galesa de Bridgend, según informa hoy la prensa local.
A pesar de la serie de suicidios de personas de entre 16 y 28 años, que comenzó en enero del año pasado en la localidad galesa, la policía afirma que no se trató de un pacto entre compañeros.
Según algunos testigos, el último suicida, Sean Rees, de 19 años, había tenido una pelea con unos amigos, a los que abandonó para quedarse solo. Su cadáver fue descubierto a la mañana siguiente en una vereda.
Como otros jóvenes que se quitaron la vida, Rees tenía una página en el portal social de internet Bebo, en la que dejó escrito: "Vivo sólo para las noches que nunca recordaré pasadas con amigos a los que no olvidaré jamás".
La serie de suicidios ha hecho que la atención de los medios británicos se fijara en esa localidad industrial del suroeste del Reino Unido.
Algunos de los jóvenes suicidas se conocían entre sí y parece ser que algunos se quitaron la vida al no poder soportar el dolor de la muerte de un amigo.
Algunos habían cogido incluso fuertes borracheras antes de ahorcarse.
La policía del Sur de Gales afirma haber buscado en todos los casos un posible pacto entre los suicidas, algo que, sin embargo, no ha encontrado.


