
Un oficial de la Oficina Especial de Operaciones para Atajar los Contenidos Pornográficos y Lascivos en Internet aseguró que la campaña ha hecho "progresos notables" aunque todavía tiene que hacer frente a más desafíos.
Otro responsable de la campaña subrayó que muchas páginas han cambiado su dirección o la apariencia de las mismas en Internet para evitar ser descubiertas.
Los encargados de llevar a cabo esta nueva medida apostaron en la última reunión por hacer más investigaciones y castigar severamente a quienes continúen publicando este tipo de páginas ignorando las advertencias.
Las autoridades también están trabajando en un plan para que los usuarios de la red denuncien páginas pornográficas a cambio de recompensas, que todavía no han sido especificadas.
Por "lascivo" la campaña entiende contenido violento, difamaciones, material privado y otros estándares que violen la "decencia pública".
La campaña fue puesta en marcha por el Buró de Seguridad Pública (policía), el Ejecutivo, el Ministerio de Cultura, y otras cuatro agencias gubernamentales a principios de enero para controlar las 'webs' en Internet.







