
Esta tecnología necesita únicamente de un teléfono móvil con conexión a internet y que lea el código desde su cámara con alguno de los programas lectores gratuitos que existen en las plataformas de mercado de cualquier dispositivo "Smartphone".
Teniendo en cuenta esos dos requisitos, la lectura del código lleva a una pagina donde se puede solicitar el servicio del taxi o a la llamada al mismo, sin tener que teclear teléfono alguno o direcciones web.
Miguel Ángel García, propietario del primer taxi al que se le ha instalado el sistema para efectuar las pruebas piloto, en Motril (Granada), ha destacado las ventajas de esta tecnología, que en su opinión facilita la reserva de este modo de transporte público.
Soluntia, la empresa que ha desarrollado esta iniciativa, investiga en la actualidad las distintas formas y posibilidades de incorporar contenidos activos a los códigos a dichos taxis, medios de transporte, cartelerías, prensa y publicidad.
Según el jefe de proyecto, Miguel Ángel Sillero, se pretende así revitalizar los medios impresos y ofrecer una conexión 2.0 con su entorno, lo que aporta "alto valor añadido" al usuario y al ofertante.







