
El primer satélite panafricano de telecomunicaciones fue lanzado el pasado 22 de diciembre por un cohete Ariane-5, pero un problema en los propulsores interrumpió su maniobra de puesta en órbita.
Cuatro semanas después pudo ser colocado en su órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros de altura, pero las maniobras han consumido helio, lo que reduce "considerablemente" su vida útil.
Rascom-QAF1 debe proporcionar diferentes servicios de telecomunicaciones a zonas africanas rurales así como enlaces interurbanos e internacionales en todo el continente.







