
El dispositivo es una PDA que cuenta con teléfono móvil y un localizador que manda señales cada treinta segundos para ubicar a la víctima, ha destacado hoy en rueda de prensa el presidente de la Diputación de Málaga, Salvador Pendón.
Además, cuenta con un sistema de almacenamiento que guarda los datos relativos al domicilio de la víctima, a los de sus familiares, al del lugar de trabajo y también los relacionados con el agresor.
En caso de que el teléfono se apague o quede sin cobertura, la centralita de la Guardia Civil tendrá constancia del último lugar en el que estuvo la persona, ya que cuenta con la cartografía de la provincia y con un sistema ortográfico que puede demostrar al agente en que calle y edificio se precisa atención.
Estos móviles-localizadores "sustituyen" al anterior aparato con el que contaban estas personas, que servía como teléfono pero no como buscador, ha explicado la diputada de Fomento y Red Viaria, María Teresa Pérez Leal, que ha informado de que en la actualidad hay un total de 24 dispositivos en uso.





