
Un grupo de expertos realizó recientemente varios vuelos nocturnos para tomar imágenes lo más detalladas posible de la ciudad, de las que se desprenderá información clave para ampliar el plan que lanzó en 2007 el alcalde Michael Bloomberg para hacer de la Gran Manzana un lugar más respetuoso con el medio ambiente. El resultado es, según detalla hoy el diario neoyorquino, 'la fotografía tridimensional más precisa' que se tendrá de Nueva York hasta el momento y en la que destacarán las estructuras que la componen, las zonas más elevadas y las más sombrías, así como sus rincones más escondidos. El Departamento de Energía de Estados Unidos ha pagado casi la mitad del proyecto de 450.000 dólares.
El objetivo es que las autoridades dispongan de una imagen clara de la ciudad que les ayude a mejorar su sistema de respuesta en casos de emergencia, así como a cumplir con sus objetivos más inmediatos en materia de medio ambiente. Varios expertos han avisado a las autoridades de que Nueva York debe prepararse para un progresivo incremento de las precipitaciones y del peligro de inundaciones provocadas por el agua del mar en las próximas décadas. Para ello, la ciudad necesitaba una nueva versión de los mapas que utilizaba hasta ahora, realizados con imágenes aéreas captadas en los años 80 y con métodos más rudimentarios, mientras que ahora se han hecho con una novedosa tecnología láser llamada Lidar.
Ese método consiste en que desde el avión, que vuela a más de mil metros de altura equipado con un sensor láser, se captan imágenes de la superficie y las estructuras que hay sobre el terreno después de emitir pulsos o señales de luz que peinan el área elegida y tras medir el tiempo que tardan éstos en regresar al aparato. Esa acción genera una nube de puntos de información sobre la zona que reproduce representaciones de los lugares con los que los pulsos han impactado. Las autoridades conocerán además cuáles son los edificios de todas las zonas de la Gran Manzana que mayores beneficios ofrecen a la hora de instalar paneles solares, uno de los objetivos que persigue el alcalde, quien aprobó su instalación sobre el tejado del Ayuntamiento, uno de los edificios más antiguos de la ciudad.







