
"La gente no tenía esas necesidades en el momento en que se lanzaron los teléfonos 3G hace un lustro", explicó uno de los autores del informe, Juan Pablo Macías.
En ese sentido, considera que el 'Sistema Universal de Comunicaciones Móviles' (UTMS) que integran los móviles de tercera generación (3G), ofrecen unos servicios multimedia que "exceden las necesidades del usuario medio".
Asimismo el estudio, que destaca que sólo el 5 por ciento de los móviles de la Unión Europea tienen tecnología 3G, apunta al "desajuste entre el potencial de la tecnología y los terminales existentes" como otra de las causas que explican el restraso europeo en la adquisición de móviles de última generación.
"Esto ha causado un despegue mucho más lento, a pesar de las cantidades de dinero desembolsadas por las compañías para su adaptación", señaló.
A pesar de ello, los expertos esperan que "tarde o temprano la difusión tenga lugar y al final se alcance el efecto esperado en la sociedad". "Ahora que acaban de salir el iPhone y el Android, el número de terminales 3G va ha crecer porque el multimedia se está convirtiendo en un nuevo atractivo", indicó Macías.





